lunes, 28 de julio de 2008

Conjunto monumental de las iglesias de Sant Pere de Terrassa


El conjunto monumental de las iglesias de Sant Pere de Terrassa lo forman las iglesias románicas de Sant Pere, Sant Miquel y Santa María, situadas en la confluencia de los torrentes de Vallparadis y Montner, en el antiguo núcleo visigótico de Egara, origen del pueblo de San Pedro, hoy un barrio de Terrassa. Es el conjunto artístico más importante de la ciudad y una de las joyas del arte románico catalán.

Historia

Las tres iglesias se edificaron cerca de la antigua Egara romana (de la cual todavía se conservan restos) como sede del obispado de Egara constituido hacia el año 450 y que perduró hasta la invasión sarracena en el siglo VIII. Se conocen los nombres de algunos de sus obispos (como el primero, Irineo) y que se celebró un concilio provincial de la Tarraconense en el año 614. El conjunto episcopal se atiene a los modelos bizantinos antiguos: dos iglesias (Sant Pereo y Santa María) y un baptisterio (Sant Miquel). Tras un largo proceso de construcción, las iglesias, quedaron terminadas (según la forma actual) hacia los siglos XI y XII: son de factura románicaedificadas sobre los antiguos edificios prerrománicos de la época visigótica.

En el siglo XII, en Santa María se instaló una canonjía agustiniana que permaneció hasta finales de 1392. Por otro lado, la iglesia de Sant Pere de Egara, sede de la parroquia, perdió su condición parroquial en 1601 pasando a formar parte de la nueva basílica del Sant Esperit, en el núcleo de Terrassa, actualmente catedral del nuevo obispado de Terrassa. En el siglo XIX Sant Pere recuperó su condición de parroquia.

En el primer tercio del siglo XX las tres iglesias fueron objeto de un profundo estudio y de una restauración que corrió a cargo de Josep Puig i Cadafalch, que también realizó excavaciones en Santa María y Sant Miquel. El conjunto fue declarado Monumento Nacional en 1931, y bien de interés histórico-artístico en 1985. Actualmente forman parte de una de las seis secciones del Museo de Terrassa.


Iglesia de Sant Pere

Al norte del recinto ( o a la izquierda de la entrada), se encuentra la iglesia de Sant Pere, la más grande de las tres iglesias que da nombre, asimismo, al conjunto episcopal y al antiguo pueblo de Sant Pere (hoy barrio terrassense) que se formó a su alrededor. Tiene una sola nave con un ábside trilobulado y un transepto; el techo es de bóveda de cañón. La cabecera (ábside y transepto) es de la época prerrománica (siglos IX y X) y la nave es del siglo XII. La puerta de acceso, muy sencilla, se abre en el muro sur y está enmarcada por cuatro arquivoltas lisas. La luz entra, en el interior, a través de dos grandes ventanales situados a cada lado de la puerta y por las tres ventanas del ábside. La fachada está coronada por una cornisa con un friso escultural sostenido por ménsulas en forma de cabezas humanas. Tiene dos campanarios, uno de espadaña, de origen románico y otro más moderno cerca del transepto.

En el interior, el ábside tiene un suelo de mosaico del siglo X con motivos geométricos, según la tradición romana. El ábside central queda cerrado por un retablo de piedra en tres líneas, la primera con pinturas murales del siglo XI, todavía de tipo prerrománico, y los dos superiores, dentro de arcos ciegos, con la representación de San Pedro, Jesús, los Evangelistas y otras figuras bíblicas. En el muro norte de la nave quedan fragmentos de pinturas murales góticas del siglo XIV, de estilo primitivo. A la izquierda de la nave se abren dos capillas añadidas posteriormente: la de San Valentín, con un retablo del siglo XVII, y la del Santísimo, con pinturas murales de Ricard Marlet (1948).


Iglesia de Sant Miquel

Situada en el centro del recinto, en medio de las dos iglesias funcionaba, seguramente, como un baptisterio. Es la única, de las tres iglesias, que conserva la planta primitiva entera, la cual es cuadrada y tiene una cruz griega con nichos en los ángulos en la pared este, sobre el ábside, de planta de herradura por dentro y hexagonal por fuera. En el interior, en el centro de la planta cuadrada, está el cimborrio cubierto por una cúpula sostenida por ocho columnas hechas con fragmentos visigóticos aprovechados, y cuatro capiteles tardorománicos. Debajo de la cúpula está la piscina del baptisterio, de base octogonal.

Debajo del ábside se encuentra la cripta de San Celoni, con una capilla absidal trilobulada. La puerta de acceso está en el muro sur y data de los siglos IX y X. Parece ser que las pinturas murales del ábside son, también, del siglo X, con una escena de Cristo rodeado de ángeles y, debajo, los doce apóstoles.


Iglesia de Santa María

Este edificio románico, de principios del siglo XII, se encuentra al sur del recinto y tiene una planta de cruz latina. La cabecera, con el ábside de herradura por dentro, y cuadrado en el exterior, pertenece a un templo de construcción anterior. El techo de la nave es de bóvedaapuntada y el del transepto es de bóveda semicircular. En el crucero se levanta el cimborriooctogonal coronado por un pequeño campanario de torre de dos pisos, con un tejado de cuatro vertientes. El cimborrio y la parte alta de los muros del norte y oeste tienen decoración lombarda, con fajas y arquería ciega. La puerta de entrada es sencilla, de arco de medio punto con relieves de terracota encima y una sillería aprovechada. En la fachada sur hay un pórtico de cuatro arcos de medio punto, restos del claustro de la canonjía agustiniana del siglo XII

Delante y dentro de la iglesia se pueden ver los restos de las antiguas edificaciones paleocristianas y visigóticas, con los mosaicos sobrepuestos (uno del siglo IV y otro del siglo V), el ábside rectangular visigótico y criptas sepulcrales (excavadas debajo de la iglesia románica) o el antiguo baptisterio (debajo del transepto).

La bóveda del ábside está cubierta de pinturas murales de tipo lineal, con trazos rojos y verdes, que narran la vida y la Pasión de Cristo; aunque siguen el estilo paleocristiano datan, seguramente, del siglo X. Asimismo, en el ábside hay una mesa de altar del alto-medioevo y una talla gótica de la Madre de Dios del siglo XIV.

Los muros de Santa María guardan destacadas piezas artísticas, a manera de museo, que recoge las obras principales de todo el conjunto episcopal de San Pedro. A lo largo de la nave hay unos plafones con pinturas murales que van del estilo románico al gótico, que antaño estaban en el ábside de donde se sacaron para que pudieran contemplarse las anteriores, visibles en la actualidad. Hay, también, una piedra de altar del siglo X y lápidas sepulcrales medievales y romanas (en una de ellas se encuentra la documentación escrita del nombre del municipio romano de Égara). En el transepto se encuentran tres retablos góticos de gran valor:

  • El retablo de los santos Abdó y Senén, en el brazo izquierdo del transepto, obra de Jaume Huguet, pintado en 1460 para la iglesia de San Pedro. Está muy bien conservado y es uno de los más célebres del artista. Los santos titulares están representados en el centro, rodeados de escenas de su vida y de su martirio. En la parte inferior están las imágenes de los santos médicos Cosme y Damián.
  • El retablo de San Miguel, al lado del anterior, obra de Jaume Cirera y Guillem Talarn que se terminó entre 1450 y 1451. Están representadas las luchas entre los ángeles y los demonios así como tres escenas de la Pasión.
  • El retablo mayor de San Pedro, en el brazo derecho del transepto, obra de Lluís Borrassà, de 1141. Falta la tabla central, en los ocho laterales se presentan diversas escenas de la vida de San Pedro. Cerca de las tablas del retablo de San Pedro hay una absidiola con pinturas murales románicas de finales del siglo XII, con un Cristo en Majestad y escenas del martirio de santo Tomás Becket.

1 comentario:

Alejandro dijo...

Hola, buenos días!.

Yo cuando era un niño me trajeron los Reyes Magos de regalo una maqueta para hacer con piedrecitas este conjunto monumental, y realmente desde entonces estoy enamorado de este lugar, me parece impresionante a pesar de nunca haberlo visitado. Espero que el día que ponga la última piedra de la maqueta ir finalmente a disfrutar de este lugar encantador, muchas gracias por divulgarlo al mundo.

Un saludo desde el mundo ;).